Calderón de la Barca 54 2 d San Vicente del Raspeig 03690 Alicante- España
965992104

CANDIDIASIS RESERVORIO INTESTINAL

 

Cándida porque sale tan poco en los cultivos y coinciden tanto los síntomas de muchos pacientes con su crecimiento que no detectamos

La candidiasis es una infección que afecta al intestino delgado causada por diversas variedades de cándida, parásitos de ‘hongos’, especialmente Cándida albicans, aunque existen unas 150 especies de cándidas distintas. La Cándida albicans es una levadura que reside en nuestro tracto intestinal y si todo va bien vive en armonía dentro de nosotros y cumple sus funciones de mantener el equilibrio intestinal, eliminar restos de carbohidratos mal absorbidos, absorber cierta cantidad de metales pesados para evitar que entren en nuestra sangre, y mantener el pH de nuestra sangre en equilibrio.

La candidiasis surge cuando por varios factores se deprime el sistema inmune y se desequilibra la flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de esta levadura. Es de un crecimiento que se llama dimórfico porque bajo determinadas circunstancias puede formar pseudohifas convirtiéndose entonces en patógeno.

Factores desencadenantes de la candidiasis

  1. Exceso de azúcar, bebidas alcohólicas, levaduras, trigo y carbohidratos simples y refinados. Este tipo de alimentos, a parte de alimentar la cándida directamente hacen aumentar los niveles de glucosa en la sangre, que también hará que se alimenten.
  2. Consumo de peces de piscifactoría, porque están intoxicados con mercurio y alimentados con soja transgénica, trigo y restos de animales muertos.
  3. Exceso de carne no ecológica, debido a las hormonas y medicamentos con los que son alimentados los animales de granja convencionales.
  4. Consumo de embutidos, porque están repletos de azúcar, lactosa, conservantes, colorantes y otras sustancias tóxicas.
  5. Uso de antibióticos,
  6. Falta de nutrientes.
  7. Carencia de enzimas digestivas y ácido clorhídrico.
  8. Uso y consumo de agua del grifo
  9. Estrés prolongado en el tiempo.
  10. Embarazo o niveles elevados de progesterona.
  11. Diabetes y obesidad

Como mantiene el sistema inmune a la microbiota sin que esta se haga dueña del organismo

Nuestro  sistema inmune tiene una inmunidad celular mediada por los linfocitos T  que actúan por citotoxicidad, y otro tipo de inmunidad mediado por los linfocitos B productoras de anticuerpos que se encargan de reconocer antígenos  o alérgenos y desencadenar reacciones defensivas, varias situaciones pueden romper este equilibrio funcional como son adquiridas como un VIH o CÁNCER o METALES PESADOS PLOMO MERCURIO o innatas como deficiencias inmunitarias congénitas

También es importante saber que los linfocitos t o inmunidad citotóxica es modulada por diferentes mecanismos. En realidad podría ser el mismo microorganismo  quien deprime la respuesta necesaria para erradicarlo de los tejidos.

 

SÍNTOMAS DE SUFRIR CANDIDIASIS

El hongo cándida suelta toxinas que en ciertas condiciones como la permeabilidad intestinal entran en el torrente sanguíneo y tiene un efecto devastador en el sistema nervioso y el sistema inmune; afecta al bienestar físico, mental y emocional. Cuando la cándida se apodera de nuestro cuerpo, nos pide de manera ansiosa hidratos de carbono y dulces, lo que aún la alimenta más y consigue proliferar de tal manera que agota el sistema inmunológico.

La candidiasis se origina en primer lugar en los intestinos, y luego puede ir a cualquier otro órgano y parte de nuestro cuerpo.

Algunos de los síntomas que podemos tener si sufrimos de candidiasis son: depresión; ansiedad; baja autoestima; cansancio incluso a pesar de haber dormido 8 horas; dificultad para tomar decisiones; confusión mental; ansiedad por dulces y carbohidratos; dolor de cabeza; malestar general; lengua blanca; exceso de histamina; permeabilidad intestinal; gases y flatulencias; fatiga injustificada; manos y/o pies fríos; diarreas y/o estreñimiento; distensión abdominal; ardor estomacal; reflujos ácidos; sensación de embotamiento; formación de gases después de las comidas; sensación de hinchazón al comer o poco después; mareos; retención de líquidos

HAY VARIAS MANERAS DE DIAGNOSTICAR LA CANDIDIASIS

  1. Por análisis de sangre. Si los niveles de eosinófilos tienden a estar en el extremo máximo y a la vez los niveles de basófilos bajos es una señal de que hay alguna alteración bacteriana y sobre crecimiento de levaduras.
  2. Test de la arabinosa en orina. Es un tipo de azúcar que en presencia de candidiasis no se metaboliza adecuadamente por la orina y da resultados de test elevados.
  3. Cultivos microbiológicos -para analizar la presencia de levaduras-, ya sean vaginales, de la mucosa bucal, oftalmológico, nasal o de heces.
  4. Detectar sus metabolitos en orina

QUE NOS HACE DAÑO DE LA CANDIDA

Es sabido que la acción metabólica de los hongos, genera gran cantidad de residuos (metabolitos altamente tóxicos), de los que se conocen unas ochenta sustancias diferentes. De estos es destacable:

El ácido tartárico, el acetaldehído y la arabinosa. Cualquier manual de toxicología indica que el ácido tartárico es una sustancia altamente tóxica.  Una cantidad pequeña como 12 gramos  causa la muerte en humanos, sobreviniendo ésta desde 12 horas hasta 9 días después de su ingestión. Los síntomas gastrointestinales son muy marcados (vómito violento y diarrea, dolor abdominal y sed), seguidos de colapso cardiovascular y/o daño renal. Este compuesto daña especialmente a los músculos y los riñones y pueden causar una nefropatía de carácter fatal). El ácido tartárico es un análogo (una sustancia química muy parecida) del ácido málico.  El ácido málico es un compuesto intermedio del ciclo de Krebs, un proceso bioquímico por el cual obtenemos energía de los alimentos. Presumiblemente el ácido tartárico inhibe la producción bioquímica del  ácido málico, ya que el ácido tartárico es conocido como inhibidor de una enzima del ciclo de Krebs llamada fumarasa que produce ácido málico a partir del ácido fumárico. La arabinosa puede interferir con la glucogénesis y puede provocar la formación de pentosidinas alterando significativamente la estructura proteica, el transporte, solubilidad y actividad enzimática así como desencadenar reacciones autoinmunes a las proteínas modificadas.

El acetaldehido interfiere con los receptores del neurotransmisor acetilcolina, produce histamina, bloquea enzimas metabólicas, destruye la vitamina B6, deprime el sistema inmunitario, destruye el glutatión y la cisteína, favorece la formación de sustancias vasoactivas (como la adrenalina) y reacciona con la dopamina. Otro compuesto resultante de los hongos, son determinadas fosfolipasas, que actúan debilitando la membrana de las células de la mucosa (ya que como es sabido, los fosfolípidos son parte integrante y fundamental de estas). Además, la Cándida puede interferir seriamente dentro del sistema endocrino, ya que puede encajar en determinados receptores hormonales de las células, compitiendo con las propias hormonas, también pueden generar sustancias que encajan en dichos receptores e igualmente pueden llegar a desarrollar receptores  hormonales.

El indol, de gran importancia no solo por su toxicidad, ya que el indol es uno de los productos de degradación metabólica del aminoácido triptofano,  aminoácido precursor de la serotonina, cuya función es fundamentalmente inhibitoria. Ejerce influencia sobre el sueño y se relaciona también con los estados de ánimo, las emociones y los estados depresivos. Afecta al funcionamiento vascular y la frecuencia del latido cardiaco, regula la secreción de hormonas como la del crecimiento.  Cambios en el nivel de esta sustancia  se asocian con desequilibrios mentales como la esquizofrenia o el autismo infantil, así como el trastorno obsesivo compulsivo y la depresión.  Téngase en cuenta además, que el triptófano es uno de los aminoácidos considerados  esenciales. El indol, es similar estructuralmente a muchas aminas biógenas, como por ejemplo la citada serotonina, o sea, que químicamente y estructuralmente es muy activo, por lo que tiene acciones muy importantes sobre sistema nervioso y sobre muchos de los receptores nerviosos. Su acumulación juega un papel importante en enfermedades dengenerativas como Parkinson, psicosis, eszquizofrenia, alucinaciones, demencia y confusión mental entre otras.

En general, se puede afirmar que  los diversos metabolitos fúngicos actúan de forma crítica sobre los procesos bioquímicos y enzimáticos orgánicos; producen irritación, inflamación, y por diversos mecanismos, respuestas inmunitarias también de diversa consideración. Por todo ello, se comprende que pueden afectar muy  seriamente a la salud.

  • Los síntomas  de la candidiasis crónica pueden ser muy diversos y variados, realmente produce un cuadro muy florido y confuso del cual citamos los más generales o comunes (no todos se dan simultáneamente, por supuesto, cada persona desarrolla un determinado conjunto de síntomas):Cansancio
  • Malestar general
  • Dolor muscular y de articulaciones.
  • Hinchazón abdominal.
  • Diarrea y o estreñimiento.
  • Depresión anímica
  • Irritabilidad y o inquietud
  • Incapacidad para concentrarse.
  • Molestias vaginales o prostática
  • Dolores de cabeza.
  • Dolores abdominales
  • Digestiones pesadas
  • Disminución de la capacidad de concentración.
  • Reacciones alérgica de diversa incidencia.
  • Picor anal.
  • Aparición de aftas bucales.
  • Inflamación y sangrado de encías.
  • Laringitis y faringitis recurrentes o crónicas.
  • Gases intestinales.
  • Desorientación o sensación de borrachera.
  • Pérdida de memoria.

Debido tanto a la agresión mecánica como química por parte de las cándidas, se produce una inflamación de la mucosa intestinal, que a su vez aumenta la permeabilidad de esta, originando así el síndrome de permeabilidad intestinal, a partir del cual  surgen gran diversidad de patologías de carácter inmunitario e inflamatorio (principalmente).

De forma consecuente  se da una  disminución de la capacidad enzimática del intestino; aunque  también se ven afectadas otras secreciones como las hormonales (secretinas P ej.),  las mucinas, los tripartidos y factores inmunitarios (como las lisozimas); con la consiguiente disminución y empobrecimiento de la capacidad digestiva y defensiva de esta importantísima estructura, y por ende, del conjunto orgánico.

Es sabido que algunos microorganismos expresan moléculas que inhiben la acción del complemento, C. albicans es uno de ellos. En concreto y a título de curiosidad,  moléculas parecidas a CR2 y CR3; está última presenta homología antigénica con el CR3 humano. Todas estas moléculas pueden proteger a los microorganismos frente a consecuencias habituales de la fijación de anticuerpos y factor de complemento. Por Ej. impiden que ciertos receptores  de las células fagociticas del huesped (persona infectada) reconozcan las IgG o C3 (sustancias que marcan a los antígenos para ser atacados por las células inmunológicas).

Otra consideración de gran importancia relacionada con la inmunidad y la candidiasis crónica, es que se ha reconocido una hipersensibilidad de tipo retardado

Existe una prueba de laboratorio muy efectiva para valorar la permeabilidad del intestino

Dada la conexión directa que tiene el hígado vía porta (la vena porta recoge el contenido de la absorción intestinal y lo lleva directamente al hígado),  considerando que este órgano es responsable de la desintoxicación del mismo, es fácil deducir el tremendo impacto que posee sobre este la permeabilidad del intestino y las consecuencias derivadas de este hecho provocando un estado congestivo por estrés tóxico en el hígado lo que se genera  es una autointoxicación de carácter crónico, y una inflamación crónica de bajo con bloqueos metabólicos tales circunstancias son un denominador común en la vida actual de la gran mayoría de las personas, las candidiasis son cada vez más frecuentes.

Las consecuencias de este sobre crecimiento son síntomas locales y extradigestivos causados por los metabolitos  que producen estas levaduras como ya hemos señalado más arriba y su propia presencia en las mucosas. No todas las personas son colonizadas por la misma especie de cándida y además también es posible la colonización por múltiples especies.

En un estado de equilibrio de la microbiota, e inmunocompetencia estas levaduras están presentes en los intestinos y otras áreas de muchas personas desde su nacimiento. La mayoría de las especies de cándida pueden adoptar diferentes formas físicas dependiendo de varios factores y del medio ambiente donde se desarrollan. En los intestinos, en un estado de inmunocompetencia y estabilidad de la microbiota, estas levaduras viven en forma de células simples y la germinación o transformación en  forma de hifas o llamadas filamentosas  es controlada por substancias producidas por la metabolización de ciertas especies de bacterias consideradas benéficas llamadas lactobacilos. La temperatura, el pH y los mecanismos genéticos también influyen en la una u otra forma en la que se desarrollan estos microorganismos

Lo mismo la forma simple que la germinada producen estas micotoxinas, por lo tanto, la cándida deja de ser comensal en los intestinos una vez que es capaz de producir síntomas notables, sean locales o remotos. El cambio producido por la germinación no es genético, es simplemente un cambio de forma física.

La forma de espora simple o “comensal”, estas esporas tienen limitaciones en cuanto a virulencia, penetración de los tejidos y movilidad. Los microorganismos para invadir y generar infección necesitan germinar para invadir tejidos, ganar movilidad y crear Biofilms. Sino se encuentra auto limitada su acción

La cándida es un patógeno en cualquiera de sus formas siendo la forma simple o de levaduras la menos agresiva por presentar limitaciones de movilidad invasibilidad, por lo que es  menos virulenta y únicamente se ubica en forma extracelular. Para que no afecten a nuestra salud, estas esporas deberán presentarse  en cantidades bajas y formar parte de nuestra microbiota, aunque no es indispensable su presencia pero suelen estar y en general bajo control inmunológico en los intestinos y otras mucosas. Aunque lo ideal sería no tener colonización de estas esporas en las mucosas.

El problema es cuando estas esporas extracelulares o formas no virulentas, aun existiendo en niveles controlados, ante una permeabilidad aumentada o un descenso de la función inmune, crecen en cantidad o encuentran la facilidad de  cambiar de forma. Entonces es cuando desarrollamos este síndrome o infección llamado candidiasis

Por diferentes situaciones que pudieran estar relacionadas con la alimentación, estado inmunitario estilo de vida, enfermedad de base, entre otras causas., estas esporas o formas simples menos virulentas de cándida crecen en cantidades suficientes para producir micotoxinas que afectan a nuestros órganos y sistemas, aún sin  ser la forma filamentosa intracelular, en esta fase es cuando en un cultivo se puede ver aumentada la cantidad de cándida” ES MAS FACIL EL DIAGNOSTICO, AUNQUE MENOS COMUN EL CUADRO”. Cuando las cantidades son elevadas, los metabolitos tóxicos producidos son capaces de generar síntomas que pueden variar desde síntomas digestivos diarreas estreñimientos a extradigestivos como  migrañas, dermatitis, mialgias, artralgias, problemas endocrinológicos, ansiedad, depresión, , hormonales, etc. En este caso, las personas están afectadas por un crecimiento intestinal que podemos llamar silente porque casi no produce ningún síntoma intestinal o quizás ninguno, pero la producción de toxinas  que genera sí pasa a la sangre y tiene consecuencias conocidas  negativas en otras áreas del cuerpo. Esto es conocido como una candidiasis intestinal crónica.

En muchos otros casos más graves de este síndrome, la cándida encuentra la forma de filamento o invasiva esto es mayoritariamente causado por un aumento del PH intestinal durante la toma de antibióticos o de tratamientos crónicos con antiácidos y otros fármacos. Una vez que pasa de la forma no invasiva a la invasiva, estas esporas que una vez fueron simples, pasan a ser estructuras alargadas que pueden desplazarse, adquiriendo movilidad mayor capacidad de penetrancia en los tejidos penetrar nuestras células e invadir los órganos ya que estas formas son  INTRACELULARES es este el caso en la que los cultivos de heces dan normales pero hay infección y toxemia por sus productos.

La virulencia y la resistencia dependen de la especie o variante de la misma especie y pueden variar ampliamente según el medio donde crece la infección las condiciones locales y múltiples factores.

Todo esto debemos de diferenciarlo de lo que  es Fungemia, Candidiasis Sistémica, o Candidemia ya que solo hablamos de una forma intracelular que se presenta en el epitelio intestinal DE MUY DIFICIL DIAGNOSTICO PO CULTIVOS Y AUN PEOR POR BIOPSIA aunque sus tóxicos hagan estragos en el organismo y de ninguna manera una  forma invasiva de la cándida que genera presencia del hongo en sangre

Durante el crecimiento intestinal con transformación o metamorfosis de estado, células de la cándida pasan al torrente sanguíneo por invasión celular pero si la persona es inmunocompetentes en el otro lado del epitelio el sistema inmunitario humoral (anticuerpos), estas células no causan peligro invasivo porque el sistema inmune las destruye. Solo en un estado de inmunosupresión grave como SIDA CANCER ENFERMEDADES GRAVES O TERMINALES, estas células que alcanzan la sangre causan Candidemia.

REPASANDO ANTOMIA Y SIFIOLOGIA DEL INTESTINO

El intestino se divide en delgado que es el duodeno, yeyuno e íleon,  y se une por la válvula ileocecal al colon, el grueso o colon que se divide  en ciegos ascendentes transversos descendentes sigmoides y ampolla rectal

El sistema digestivo al nacimiento es estéril, y se colónica en forma particular en cada individuo siendo la diversidad de esa microbiota dependiente de múltiples factores como nacimiento vía vaginal, cesárea, lactancia materna, artificial, dieta, convivencia con animales, e incluso zona geográfica

El intestino delgado en su zona de  duodeno y yeyuno es “casi estéril” solo habitan o debieran  habitar lactobacilos y lo mantienen en este estado fluidos del páncreas, del hígado y del HCI (Ácido Clorhídrico) del estómago o jugo gástrico, cualquier alteración en estos mecanismos producirá desarrollo de otras bacterias o incluso sobrecrecimiento, generando por ejemplo un SIBO

En contraposición en el colon es donde radican la mayor cantidad de bacterias acido lácticas, donde se generan los procesos de putrefacción, donde las bacterias generan la mayoría de sus funciones como por ejemplo  metabolismo hormonal o vitamínico o síntesis de ácidos grasos de vital importancia para la salud intestinal. Controlan el crecimiento de patógenos, son antinflamatorios e inclusive tienen funciones inmunológicas. En este lugar es donde la cándida crece más abundantemente sobre todo porción terminal de íleon y principio de colon

Este es el problema por el cual muchas personas por no decir la mayoría, y hablando de aquellas que lo saben que su problema es la cándida, no mejoran a pesar de tomar infinidad de antimicótico, suplementos y estar haciendo dieta durante periodos prolongados. Para esto hay una solución que es tratar la infección tanto por vía rectal como sistémica. Esto es indispensable para eliminar la infección realmente.

DICHO ESTO ES DE ENTENDER QUE MUCHAS VECES EN LOS ESTUDIOS DE MICROBIOTA NO SE DETECTE SOBRECRECIMIENTO DE CÁNDIDAS PERO LA SINTOMATOLOGÍA FUNDAMENTA SU EXISTENCIA YA QUE DEPENDE DE

  • SISTEMA INMUNE INCOMPETENTE
  • PERMEABILIDAD INTESTINAL QUE SE EMPEORA CON SUS SUSTANCIAS TOXICAS
  • EFECTOS DE LAS SUSTANCIAS Y METABOLITOS DEL HONGO SOBRE EL ORGANISMO

 

ESCRIBENOS