UMEBIR. Unidad de Medicina Bioregenerativa

El sobrepeso y la obesidad son condiciones físicas y médicas en las que el paciente presenta un exceso de peso.

Es importante destacar que existen algunas diferencias entre las dos:  tener sobrepeso quiere decir que se tiene más peso corporal del que puede considerarse normal y saludable tomando en cuenta datos como la edad, la complexión, el sexo, la actividad física, entre otros. Se puede decir que una persona con sobrepeso tiene exceso de peso pero no necesariamente tiene acumulación de grasa.

Por otro lado, sufrir de obesidad es la condición en donde la cantidad de tejido adiposo de la persona es demasiado alto  y  el exceso de grasa corporal que tiene resulta en un IMC (índice de masa corporal) de más de 30. Con excepción de las personas que son muy musculosas, aquellas cuyo peso supera en un 20 por ciento o más el punto medio de la escala de peso según el índice de masa corporal (IMC), son consideradas obesas. La obesidad también es el exceso de grasa comparado contra la masa corporal magra. Lo que es lo mismo, un peso corporal 30% por encima del peso ideal establecido para una altura específica.

El índice de masa corporal (IMC) es la forma más común de determinar si un paciente padece obesidad.  Es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

El IMC en Adultos

En el caso de los adultos se define el sobrepeso y la obesidad como se indica:

  • sobrepeso: IMC igual o superior a 25.
  • obesidad: IMC igual o superior a 30.

El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.

La obesidad se clasifica en dos tipos: central o androide y periférica o imoide. La primera es la más grave y puede conllevar importantes complicaciones patológicas.

La obesidad central localiza la grasa en el tronco y predispone a sufrir complicaciones metabólicas, especialmente la diabetes tipo 2 y las dislipemias. La obesidad periférica acumula el depósito de grasa de cintura para abajo y produce problemas de sobrecarga en las articulaciones.

Obesidad mórbida

La obesidad mórbida es una de las enfermedades más características de nuestro tiempo, sobre todo por el número de complicaciones que tiene asociadas.

Es un tipo de obesidad que se caracteriza por su riesgo para la salud y que se corresponde con un exceso de peso que superan los 45,5 kilos o un 100% por encima del peso que deberíamos tener. Es  una acumulación anormal o excesiva de grasa que  favorece la aparición de varias enfermedades.

Obesidad infantil

La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Sin embargo, además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultades respiratorias, mayor riesgo de fracturas e hipertensión,  resistencia a la insulina y efectos psicológicos. Entraña alteraciones endocrinometabólicas que condicionan un mayor riesgo cardiovascular en la edad adulta. Estos factores se relacionan con la edad de inicio de la obesidad y con el tiempo de evolución. Cuando la obesidad se presenta en edades muy tempranas o se extiende durante un tiempo prolongado, el riesgo de presentar problemas cardiovasculares en la edad adulta es más elevado.

 Prevención

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. La mejor forma de tratar la enfermedad es previniéndola y para ello, debe detectarse  en los pacientes en los que a partir de los 20-25 años comienza a cambiar el peso.

Llevar una dieta sana y equilibrada, junto con la práctica regular de ejercicio físico son claves para la prevención de la obesidad. Se aconseja seguir un patrón alimentario bajo en grasas y rico en frutas y verduras. En cuanto al deporte, la constancia es fundamental. La recomendación es practicarlo de forma habitual al menos tres veces por semana durante 45 minutos. La intensidad debe adecuarse a las necesidades y al estado físico de la persona.

Tratamiento

Una persona obesa debe ser considerada como un enfermo crónico que requiere un tratamiento a largo plazo, con normas alimentarias, modificación de los hábitos de conducta, ejercicio físico y terapia. Los nuevos enfoques terapéuticos están basados en promover una pérdida de peso con programas de control de las enfermedades y problemas asociados como los vasculares, cardiacos y metabólicos.

El obeso no debe perder kilos sino masa grasa, con pérdidas pequeñas y duraderas que impliquen una rentabilidad metabólica. Es necesario consolidar la pérdida de peso a largo plazo, y además, reducir el riesgo de muerte prematura, de enfermedad cardiaca, metabólica y vascular.

En Nuestra Unidad de Medicina Bioregenerativa le ofrecemos la asesoria de profesionales y expertos para llevar una dieta adecuada que mejore su estado de salud. Un concepto diferente en nutrición humana que lo aporta la medicina biológica regenerativa, como es la lipoinflamacion.

la obesidad genera inflamación crónica, el apuntar con un tratamiento antiinflamatorio es la clave para lograr el éxito y mantener el indice de masa corporal indicado a su cuerpo. Contactenos y obtenga su tratamiento personalizado.

 

 

 

 

 

 

 

Dr. Fernando Ruger Viarengo

Dr. Fernando Ruger Viarengo

Médico especialista en cuidados intensivos, con más de 17años dedicado al ejercicio de la medicina, y doctorado en medicina biológica regenerativa funcional y nutrigenetica en dedicado al ámbito asistencial de esta especialidad, investigación en microbiota y divulgación científica desde el 2012.

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