Disbiosis intestinal

Disbiosis intestinal: Qué es, causas y cómo afecta a la microbiota.

¿Qué es la disbiosis intestinal?

La disbiosis intestinal es una alteración de la composición o de la función de la microbiota intestinal. Puede implicar pérdida de diversidad microbiana, cambios en la abundancia relativa de determinados microorganismos, sobrecrecimientos o modificaciones en los metabolitos producidos por la microbiota.

No existe una única microbiota intestinal “normal” aplicable a todas las personas. La composición del ecosistema intestinal varía entre individuos y puede modificarse con la alimentación, la edad, los medicamentos, las infecciones y numerosas enfermedades. Por ello, desde el punto de vista clínico resulta más útil valorar si existe una microbiota funcional que intentar alcanzar una composición bacteriana teórica concreta.

Puedes consultar nuestro tratamiento de la disbiosis intestinal.

¿Qué es la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal está formada por una enorme comunidad de microorganismos que incluye principalmente bacterias, pero también arqueas, hongos, virus y otros microorganismos.

Participa en numerosas funciones relacionadas con:

  • Fermentación de componentes de la dieta.
  • Producción de metabolitos.
  • Metabolismo de determinados nutrientes.
  • Interacción con la mucosa intestinal.
  • Desarrollo y regulación del sistema inmunitario.
  • Resistencia frente a determinados microorganismos.
  • Comunicación dentro del eje intestino-cerebro.

Por ello, una alteración de la microbiota puede asociarse a diferentes trastornos gastrointestinales, aunque encontrar cambios en su composición no significa necesariamente que exista una enfermedad.

¿Cuáles son las causas de la disbiosis intestinal?

La microbiota es dinámica y puede modificarse por numerosos factores.

Entre los más importantes se encuentran:

  • Tratamientos antibióticos.
  • Infecciones gastrointestinales.
  • Dietas muy restrictivas.
  • Baja diversidad alimentaria mantenida en el tiempo.
  • Enfermedades digestivas.
  • Cambios importantes de alimentación.
  • Determinados medicamentos.
  • Alteraciones de la motilidad intestinal.
  • Edad.
  • Estilo de vida.

La presencia de uno de estos factores no permite diagnosticar por sí sola una disbiosis clínicamente relevante.

Antibióticos y microbiota intestinal

Los antibióticos pueden modificar de forma significativa la composición de la microbiota.

La magnitud y duración de esos cambios dependen de:

  • Tipo de antibiótico.
  • Duración del tratamiento.
  • Dosis.
  • Exposiciones previas.
  • Alimentación.
  • Microbiota inicial de cada persona.

Por ello, deben utilizarse cuando existe una indicación médica, evitando tratamientos antibióticos innecesarios.

Dietas restrictivas y pérdida de diversidad

Una alimentación con muy poca variedad puede reducir la cantidad de sustratos disponibles para diferentes microorganismos intestinales.

Esto es especialmente relevante en personas que mantienen durante meses o años dietas muy restrictivas.

Cuando la situación clínica lo permite, uno de los objetivos puede ser recuperar progresivamente la variedad de la alimentación.

Puedes ampliar información en nuestro tratamiento de la disbiosis por hipodiversidad.

Tipos de disbiosis intestinal

El término disbiosis engloba alteraciones diferentes y no todas requieren el mismo tratamiento.

Disbiosis por hipodiversidad

Se caracteriza por una reducción de la diversidad del ecosistema intestinal.

Puede aparecer asociada a dietas restrictivas, tratamientos antibióticos, enfermedades intestinales y otros factores.

El tratamiento debe orientarse a identificar qué ha producido esa pérdida de diversidad y recuperar progresivamente una alimentación y función intestinal adecuadas.

Sobrecrecimientos intestinales

También existen alteraciones caracterizadas por proliferación excesiva de determinados microorganismos.

Entre ellas:

Estos trastornos tienen características propias y deben diagnosticarse y tratarse de forma específica.

Síntomas de la disbiosis intestinal

La disbiosis no tiene síntomas exclusivos.

Puede coexistir con manifestaciones digestivas como:

  • Distensión abdominal.
  • Gases.
  • Dolor abdominal.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Alteraciones del tránsito.
  • Sensación de digestión pesada.
  • Cambios en la tolerancia a determinados alimentos.

Estos síntomas también aparecen en muchas otras enfermedades gastrointestinales.

Por ello, no debe diagnosticarse disbiosis únicamente por presentar gases, hinchazón o alteraciones del tránsito.

¿Puede producir fatiga o síntomas fuera del intestino?

Algunos pacientes con enfermedades gastrointestinales pueden presentar cansancio u otras manifestaciones extradigestivas.

Sin embargo, síntomas como fatiga, ansiedad, problemas cutáneos o cambios de ánimo son muy inespecíficos y no permiten atribuir su causa directamente a una disbiosis.

La existencia del eje intestino-cerebro demuestra que existe comunicación bidireccional entre el aparato digestivo y el sistema nervioso, pero esto no significa que cualquier alteración de la microbiota sea la causa de un trastorno psicológico o neurológico.

Disbiosis e intolerancias alimentarias

Las personas con disbiosis pueden presentar síntomas relacionados con determinados alimentos, pero no debe asumirse que cualquier intolerancia esté causada por una alteración de la microbiota.

Cuando existen síntomas postprandiales puede ser necesario estudiar:

Cada trastorno requiere un diagnóstico específico.

¿Cómo se diagnostica la disbiosis intestinal?

No existe una única prueba capaz de diagnosticar todas las formas de disbiosis.

El estudio comienza con una historia clínica en la que se valoran:

  • Síntomas.
  • Alimentación.
  • Medicación.
  • Uso previo de antibióticos.
  • Antecedentes de infecciones.
  • Enfermedades gastrointestinales.
  • Características del tránsito intestinal.
  • Dietas restrictivas realizadas previamente.

Dependiendo del caso pueden solicitarse pruebas dirigidas a estudiar la microbiota u otros trastornos digestivos.

Análisis de microbiota en heces

Los estudios de microbiota pueden proporcionar información sobre microorganismos presentes y, dependiendo de la técnica, sobre determinados aspectos funcionales.

Sin embargo, deben interpretarse con prudencia.

La microbiota presenta una gran variabilidad entre individuos y encontrar una determinada bacteria en mayor o menor cantidad que una población de referencia no significa necesariamente que exista una enfermedad.

Test de aliento

Los test de aliento no diagnostican una disbiosis intestinal general.

Se utilizan para estudiar problemas específicos como:

  • SIBO
  • Intolerancia o malabsorción de lactosa.
  • Fructosa.
  • Sorbitol.

Por ello, su indicación depende de los síntomas del paciente.

¿Cómo recuperar la microbiota intestinal?

El tratamiento debe depender del tipo de alteración encontrada.

No existe un protocolo universal válido para todas las disbiosis.

Mejorar la diversidad alimentaria

Cuando la tolerancia digestiva lo permite, una alimentación variada proporciona diferentes sustratos a la microbiota.

Puede ser útil incorporar progresivamente:

  • Verduras.
  • Frutas.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Frutos secos.
  • Semillas.
  • Diferentes fuentes de fibra.

En pacientes con síntomas importantes, SIBO u otras enfermedades digestivas, esta ampliación puede necesitar realizarse de forma progresiva.

Fibra y prebióticos

Los prebióticos son sustancias utilizadas selectivamente por determinados microorganismos y pueden modificar la actividad de la microbiota.

Entre ellos existen diferentes tipos de fibras fermentables.

Sin embargo, no todas las personas los toleran igual.

Una dosis elevada puede aumentar gases y distensión, especialmente en algunos pacientes con sobrecrecimientos intestinales.

Probióticos

Los probióticos pueden ser útiles en indicaciones concretas, pero sus efectos son específicos de cada cepa.

No debe asumirse que cualquier producto con muchas cepas sea superior ni que todos los pacientes con disbiosis necesiten probióticos.

La elección depende de:

  • Cepa.
  • Dosis.
  • Diagnóstico.
  • Objetivo clínico.
  • Duración del tratamiento.

Alimentos fermentados

Yogur, kéfir y otros alimentos fermentados pueden formar parte de una dieta saludable si se toleran adecuadamente.

No son imprescindibles para recuperar la microbiota y tampoco son adecuados para todos los pacientes.

Por ejemplo, algunas personas con intolerancia a la histamina pueden presentar síntomas con determinados fermentados.

Disbiosis y permeabilidad intestinal

La microbiota mantiene una relación estrecha con la barrera intestinal.

En determinadas enfermedades pueden coexistir disbiosis e hiperpermeabilidad intestinal.

Sin embargo, no debe afirmarse que toda disbiosis produzca automáticamente permeabilidad intestinal ni que toda hiperpermeabilidad tenga su origen en la microbiota.

Ambas alteraciones deben estudiarse dentro de su contexto clínico.

¿Cómo se trata la disbiosis?

El tratamiento puede incluir, dependiendo del diagnóstico:

  • Adaptación de la alimentación.
  • Recuperación progresiva de diversidad alimentaria.
  • Tratamiento específico de SIBO, LIBO u otros sobrecrecimientos.
  • Corrección de déficits nutricionales.
  • Revisión de medicamentos.
  • Prebióticos.
  • Probióticos específicos.
  • Suplementación individualizada.
  • Seguimiento clínico.

Puedes consultar nuestro tratamiento de la disbiosis intestinal.

Tratamiento de la disbiosis en Umebir

En Clínica Umebir, el Dr. Fernando Ruger Viarengo realiza una valoración individualizada orientada a determinar qué alteración puede estar produciendo los síntomas.

El estudio puede incluir:

  • Historia clínica.
  • Diagnóstico diferencial.
  • Valoración de la dieta.
  • Estudio de sobrecrecimientos intestinales.
  • Valoración de microbiota cuando esté indicada.
  • Corrección de déficits.
  • Dietoterapia.
  • Suplementación individualizada.

En determinados pacientes, este abordaje puede integrarse dentro del Esquema 8R de reseteo intestinal.

El objetivo no consiste en conseguir una microbiota idéntica a un patrón teórico, sino en favorecer una microbiota funcional, una buena tolerancia digestiva y la mayor variedad alimentaria compatible con la situación clínica del paciente.

 
Más información sobre disbiosis intestinal
 
Contenido revisado por

Dr. Fernando Ruger Viarengo
Director médico de Clínica Umebir
N.º Col. 280203628
Medicina funcional, microbiota y salud digestiva
Última revisión médica: septiembre de 2026

 
Preguntas frecuentes sobre disbiosis intestinal
¿Qué es la disbiosis intestinal?

Es una alteración de la composición o función de la microbiota intestinal que puede aparecer asociada a diferentes trastornos digestivos.

¿Cuáles son los síntomas de una disbiosis?

Puede coexistir con gases, distensión, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, aunque ninguno de estos síntomas es específico.

¿Cómo se diagnostica?

Mediante historia clínica, diagnóstico diferencial y pruebas específicas cuando estén indicadas. No existe una única prueba universal para todas las disbiosis.

¿Los antibióticos pueden alterar la microbiota?

Sí. Pueden modificar su composición y diversidad, aunque el efecto depende del antibiótico y de las características de cada paciente.

¿Los probióticos curan la disbiosis?

No existe un probiótico universal. Los beneficios dependen de la cepa, la dosis y el trastorno que se esté tratando.

¿Debo tomar prebióticos si tengo disbiosis?

No necesariamente. Pueden ser útiles en determinados pacientes, pero también aumentar gases o distensión en otros.

¿La dieta puede recuperar la microbiota?

La alimentación es uno de los principales factores capaces de modificar la microbiota, pero debe adaptarse a la tolerancia y al diagnóstico de cada persona.

¿La disbiosis se puede tratar?

Sí. El tratamiento depende del tipo de alteración y puede incluir cambios dietéticos, tratamiento de sobrecrecimientos, corrección de déficits y uso individualizado de probióticos o prebióticos.

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