¿Cómo puede afectar la disbiosis intestinal a la salud?

La disbiosis intestinal es una alteración de la composición o de la función de la microbiota intestinal. Puede asociarse a síntomas digestivos y, en determinados contextos, coexistir con alteraciones metabólicas, inmunológicas o del eje intestino-cerebro.

Sin embargo, no debe asumirse que cualquier síntoma general, cutáneo, emocional o metabólico esté causado directamente por una disbiosis. La relación debe valorarse siempre dentro del contexto clínico.

Puedes consultar nuestro tratamiento de la disbiosis intestinal.

7 maneras en las que la disbiosis intestinal puede afectar tu bienestar

1. Problemas digestivos

Los síntomas digestivos son los más habituales cuando existe una alteración del ecosistema intestinal.

Pueden aparecer:

  • Distensión abdominal.
  • Gases.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Dolor abdominal.
  • Cambios en el tránsito intestinal.

Estos síntomas no son específicos de disbiosis y también pueden aparecer en SIBO, LIBO, intolerancias alimentarias y otros trastornos digestivos.

Puedes ampliar información en síntomas de disbiosis intestinal.

2. Alteraciones de la barrera intestinal

La microbiota mantiene una relación estrecha con la mucosa intestinal.

En determinadas enfermedades pueden coexistir alteraciones de la microbiota y de la permeabilidad intestinal.

Esto no significa que toda disbiosis cause hiperpermeabilidad ni que toda hiperpermeabilidad sea consecuencia de la microbiota.

Ambos fenómenos deben estudiarse de forma independiente.

3. Cambios en el eje intestino-cerebro

Existe una comunicación bidireccional entre el intestino y el sistema nervioso conocida como eje intestino-cerebro.

En esta interacción participan:

  • Sistema nervioso.
  • Sistema inmunitario.
  • Hormonas.
  • Metabolitos microbianos.
  • Motilidad intestinal.

Por ello, la microbiota puede formar parte de mecanismos relacionados con el estado de ánimo y la función cerebral.

Sin embargo, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño o “niebla mental” no deben atribuirse automáticamente a una disbiosis intestinal.

4. Inflamación

Determinadas alteraciones intestinales pueden asociarse a cambios inflamatorios locales.

También existen enfermedades en las que microbiota, inflamación y barrera intestinal interactúan de forma compleja.

Sin embargo, no debe afirmarse que una disbiosis sea por sí sola la causa de inflamación sistémica, artritis o enfermedades autoinmunes.

Cuando existen síntomas inflamatorios deben estudiarse sus causas específicas.

5. Metabolismo y peso corporal

La microbiota participa en procesos relacionados con:

  • Fermentación de nutrientes.
  • Producción de metabolitos.
  • Regulación energética.
  • Metabolismo de determinados compuestos alimentarios.

Por ello, existe investigación sobre la relación entre microbiota, obesidad y metabolismo.

Sin embargo, un determinado perfil de microbiota no permite explicar por sí solo por qué una persona aumenta de peso o tiene dificultad para adelgazar.

El peso corporal depende de múltiples factores, entre ellos:

  • Alimentación.
  • Gasto energético.
  • Hormonas.
  • Medicación.
  • Sueño.
  • Actividad física.
  • Enfermedades metabólicas.

6. Sistema inmunitario

La microbiota intestinal mantiene una interacción continua con el sistema inmunitario de la mucosa.

Participa en mecanismos relacionados con:

  • Tolerancia inmunológica.
  • Defensa frente a microorganismos.
  • Desarrollo del sistema inmunitario.
  • Producción de determinados metabolitos.

No obstante, presentar infecciones recurrentes, alergias o enfermedades autoinmunitarias no demuestra que exista una disbiosis intestinal como causa.

Cada enfermedad debe diagnosticarse de manera independiente.

7. Piel y microbiota intestinal

Existe investigación sobre el denominado eje intestino-piel y la relación entre microbiota y determinadas enfermedades dermatológicas.

Se han estudiado asociaciones con cuadros como:

  • Acné.
  • Dermatitis.
  • Rosácea.
  • Psoriasis.

Sin embargo, estas enfermedades tienen múltiples causas y no debe afirmarse que una disbiosis intestinal sea su origen directo.

El tratamiento dermatológico específico sigue siendo fundamental cuando existe una enfermedad de la piel.

¿Cómo saber si estos síntomas están relacionados con una disbiosis?

La presencia de varios síntomas no permite establecer el diagnóstico.

La valoración debe incluir:

  • Historia clínica.
  • Alimentación.
  • Medicación.
  • Uso previo de antibióticos.
  • Antecedentes gastrointestinales.
  • Tránsito intestinal.
  • Dietas restrictivas.
  • Enfermedades asociadas.

Dependiendo del caso pueden realizarse estudios complementarios.

Puedes consultar test de disbiosis intestinal: qué analiza y cómo se interpreta.

Metagenómica y estudio de microbiota

Los análisis de microbiota mediante técnicas de secuenciación pueden aportar información amplia sobre los microorganismos presentes en una muestra.

La metagenómica permite estudiar ADN microbiano con mayor amplitud que determinadas técnicas dirigidas.

Sin embargo, ningún estudio debe interpretarse de forma aislada.

Un resultado diferente respecto a una población de referencia no significa necesariamente que exista una enfermedad ni indica automáticamente qué tratamiento debe utilizarse.

Puedes consultar nuestras analíticas y pruebas digestivas.

¿Cómo se trata la disbiosis intestinal?

El tratamiento depende de la alteración encontrada.

Puede incluir:

  • Adaptación de la dieta.
  • Recuperación progresiva de diversidad alimentaria.
  • Tratamiento de SIBO, LIBO u otros sobrecrecimientos.
  • Corrección de déficits nutricionales.
  • Prebióticos cuando estén indicados.
  • Probióticos específicos.
  • Revisión de medicación.
  • Suplementación individualizada.

Puedes consultar alimentos prohibidos en disbiosis intestinal: qué conviene limitar y qué comer y nuestro tratamiento de la disbiosis intestinal.

Tratamiento de la disbiosis en Umebir

En Clínica Umebir, el Dr. Fernando Ruger Viarengo realiza una valoración individualizada orientada a identificar qué alteraciones digestivas pueden estar relacionadas con los síntomas.

El abordaje puede incluir:

  • Historia clínica.
  • Diagnóstico diferencial.
  • Estudios de microbiota cuando estén indicados.
  • Test de sobrecrecimientos.
  • Valoración nutricional.
  • Dietoterapia.
  • Corrección de déficits.
  • Suplementación individualizada.
  • Seguimiento clínico.

En determinados pacientes este enfoque puede integrarse dentro del Esquema 8R de reseteo intestinal.

 

Más información sobre disbiosis intestinal

 

Contenido revisado por

Dr. Fernando Ruger Viarengo
Director médico de Clínica Umebir
N.º Col. 280203628
Medicina funcional, microbiota y salud digestiva
Última revisión médica: septiembre de 2026

 
Preguntas frecuentes
¿La disbiosis intestinal solo produce síntomas digestivos?

No necesariamente, aunque los síntomas digestivos son los más habituales. Puede coexistir con otros síntomas generales, pero estos son inespecíficos.

¿La disbiosis causa permeabilidad intestinal?

Pueden coexistir y relacionarse en determinados contextos, pero no existe una relación causal universal.

¿Puede afectar al estado de ánimo?

La microbiota forma parte del eje intestino-cerebro, pero ansiedad o depresión no deben atribuirse automáticamente a una disbiosis.

¿Puede causar aumento de peso?

La microbiota participa en procesos metabólicos, pero el peso corporal depende de múltiples factores y no puede explicarse por un único perfil microbiano.

¿La disbiosis debilita el sistema inmunitario?

La microbiota interactúa con el sistema inmunitario, pero las infecciones recurrentes o enfermedades inmunológicas requieren un estudio específico.

¿Puede producir problemas de piel?

Existen asociaciones entre microbiota y determinadas enfermedades cutáneas, pero no se puede considerar a la disbiosis como causa automática.

¿Cómo puedo saber si tengo disbiosis?

Mediante valoración clínica y pruebas seleccionadas según el caso, incluyendo estudios de microbiota cuando estén justificados.

¿Se puede tratar la disbiosis intestinal?

Sí. El tratamiento depende del tipo de alteración y puede incluir dieta, recuperación de diversidad, tratamiento de sobrecrecimientos, prebióticos, probióticos y suplementación individualizada.

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